sábado, 14 de junio de 2014

A mi papi



Dicen que a los 20 se quiere muy distinto que  a los 40, que nada se compara con la alegría de hacer un gol, que las flores de Bach funcionan y que es un mito que la sal verde sea más sana que la azul. 
Que el insomnio es una enfermedad, que las manchas de pasto salen, que el reggeaton denigra a la mujer y que no debemos cargar el celular toda la noche. 
Que pronto no habrá peajes sin tag, que los terremotos son cada 10 años y que él que busca siempre encuentra. Que las mediaguas son casas, que el rojo con fucsia  no combina, que la cocaína te destruye y que la Nueva Mayoría está perdiendo fuerza. 
Que los hombres las prefieren rubias, que la Coca Cola vale más que Chile, que leer te hace más culto, que el trabajo dignifica y que los 80´s fue la mejor década. 

Puede que no sea el mejor del mundo, pero es el mío, El que me tocó y al que le toqué. Con él que me reí y lloré a mares, él que me acompañó y que me dejó mandarme todas las cagadas que me mandé. El que estaba para defenderme siempre, aunque después me llegara reto. Es el mío, el culpable del 50% de este monstruo, el generador de alegrías, él que improvisaba sobre la marcha, el partner de siempre. Mi papi. 

Porque si hay algo que sí sé es que a los 35 es lindo sentirse hija. 

Te quiero Beto

miércoles, 11 de junio de 2014



"Ay, esa weona se quedó pegá" "Si la wea de su hijo ya pasó"

El tiempo existe en ecuaciones físicas, pero me parece mucho más divertido contar cuantas veces parpadeo en alguna medida de tiempo. Para eso me sirve el tiempo. 8 horas en un avión para alguien que sabe que al aterrizar le esperan malas noticias NO son 8 horas.

Se me hacen eternos embarazos ajenos pero entre una depilá y la siguiente pareciese que pasara menos tiempo que el que realmente pasó.

Antes coleccionaba tiempo, hoy me aburre la gente como yo con la misma intensidad que me aterra ver crecer mi colección.

Hoy no colecciono tiempo. Ya no. Como tampoco colecciono amigos. Ya no.

Quiero ser la superheroe de los recuerdos. La mejor buscadora de recuerdos del mundo. Salir en programas de Discovery al lado de los caza tornados. Escribir libros como "Los 100 recuerdos que DEBES tener antes de casarte" "Como olvidar los 100 peores recuerdos antes de separarte" "Los 100 recuerdos que DEBEMOS llevar con nosotros a la siguiente vida". Ser una eminencia en recuerdos, en atesorarlos, y al contarlos volver a vivirlos.

Porque no se vive de recuerdos, pero somos mucho más felices los que andamos por la vida recogiendo los mejores. Esta sí es colección. Las otras juntan polvo.

martes, 7 de agosto de 2012

Un kilo a la vez


Si. Estoy dispuesta al bullyng masivo y a la lluvia de juicios de valor que caerán sobre mí. Pero debo reconocerlo. Debo admitirlo. Debo verbalizarlo para sentirme al menos, un poco más liviana.

#mipobrehermana lleva casi 10 meses sin fumar. Si. De 1 cajetilla al día pasó a cero pucho. Cero ganas. Pero eso trajo consigo todo lo que tanto temía y por lo que de no ser por una obligación del corazón, no hubiese hecho jamás. 10 meses. 10 kilos. 10 KILOS nuevos que se suman a los que la pobre ya traía encima.

Y si, le molestan. Le estorban, pero ya es tanto que se ríe. Ustedes no saben lo que es que esa chaqueta negra que la salvó en los  embarazos NO le dé de hombros. Ni que ese vestidito salvador post parto NO le entre. Y que esa bota alta no le suba el cierre. A la bota po’, eso sí que charcha..  Enfretarse al closet es una batalla con flechas. Se ríe y se siente Mulan arco en mano disparándole a toda esa ropa 38-40 que no saca de su closet porque sabe que es algo temporal  (?) y que será súper fácil para #mipobrehermana cerrar la boca, hacer ejercicio y volver a ser la rubia trabajada que nunca fue.

Tranquila nena, te comiste hasta la fuerza de voluntad.

sábado, 12 de mayo de 2012

.... y punto

Podría escribir lindo, usando harta coma, sinónimos, o incluso googleando lindas metáforas. Pero no! Hay veces que la realidad limpia, si no te retuerce en tu silla es porque estas líneas no iban destinadas a que TÚ las leyeras. Punto.
Mi hijo tiene cáncer y a mí nadie me pidió permiso. En Chile, anualmente, caen aprox.  600 de estas macabras bombas, en familias sorprendidas, diversas y provenientes de diferentes realidades. Una cayó en mi casa, en la pieza del Seba. Cuestión de probabilidades. Datos estadísticos, cifras, números.  Y si, cáncer tenemos todos. El Seba, nuestras familias, nuestros amigos y ojo, al leer estas palabras, un poquito de cáncer infantil entrará en tu corazón y ya no podrás mantenerte al margen. Es imposible no empatizar. Las bombas caen y no discriminan. Caen transversalmente y atacan a lo que más queremos… en este caso, nuestros hijos.
Puede sonarte raro que yo, inmersa en esta pesadilla diga que me siento afortunada. Pero lo soy entre otras cosas porque he podido ser para el Seba una mamá acorde a sus necesidades.  Una mamá útil, una mamá responsable de su tratamiento oncológico. No digo ni mejor ni peor. Sin juicio de valor. Sólo tener el difícil cargo de cuidadora.  (soy un convencida que las miles de risas que le saco a diario sirven). Soy yo también, de las personas que más lo conoce, que puede empatizar con su sentir, con sus dolores, con la necesidad de no perder su infancia mientras se mejora… Y soy la que va a intentar cuidarlo siempre mejor que el día anterior.
No discriminemos niños por edad. Hoy los niños mayores de 1 año son discriminados porque si sus mamás trabajan ellas deben optar entre cuidarlos o seguir recibiendo un ingreso que en el 99% de los casos son para mantener las necesidades de todo el resto de la familia. Y claro, considerando que el cuidado de niños con cáncer implica un aumento considerable en los gastos familiares.
Me podré bancar muchas…, pero injusticias y discriminaciones a los niños nunca. No me dejaré de sorprender, no me entregaré a los males bajo la premisa de que hay cosas peores, no dejaré de empatizar con ellos, los niños enfermos de cáncer… Porque sabes? Los niños no pueden pelear solos contra el cáncer.
Qué mamá puede trabajar concentradamente, sabiendo que tiene a su hijo en tratamiento oncológico lejos de ella varias horas al día. Qué niño no va a querer tener cerca a sus padres mientras lucha para salir adelante, y volver a su vida normal, a sus juegos, amigos y libertades. Qué autoridades no ablandarán su corazón, y harán justicia para familias que ya tienen un dolor grande en su núcleo, no sumen tristezas y obstáculos a sus días. Qué lector de estas líneas no va a sensibilizarse y adherir a esta lucha… una humilde pelea, pero que cambiaría la vida de tantos.

jueves, 2 de junio de 2011

#tweetparty

¡30 mujeres desconocidas juntas!…. El ego no cabía en la sala que nos albergaba, como tampoco la ansiedad por entretenerse. Todas deambulaban por la ruta de los “lotes” para identificar en cual se “hallaban” más o en cual “picaban” más sus comentarios…

Factor común, teléfono en mano. Nos unía algo, algo tan fuerte que ya era suficiente para ser o parecer hermanas de leche, socias de la misma comunidad y participantes de la misma secta…¿@ cuanto? De ahí en adelante daba lo mismo la ropa escogida, lo importante era el avatar.

Insisto, ¡30 mujeres desconocidas juntas!…. ¿Desconocidas? Bastó media hora para que tuviéramos la patudez de sentarnos en círculo, en el suelo, ensuciando pantalones y faldas estilosas, enterrándose tacos en los muslos al sentarnos como indios y hacer todo tipo de malabares para que el tiro del pantalón no muestre nada que no queríamos. (cosas que por lo general solo hacemos entre “amigas”) para hacer un ejercicio de extrema tolerancia, desvergüenza y casi pacto de sangre para tirarnos la cartas y hacer polémicas preguntas a la tarotista…. Sí. ¡Frente a 30 mujeres desconocidas! Hoy, casi intimas amigas, conocedoras de nuestros máximos secretos, pseudo cómplices, asesoras de imagen, red de contacto.

Sí, las mujeres en grupo tenemos un problema de posicionamiento, un tema netamente de marketing . Que somos gritonas, que somos figuretis, que somos peladoras, malhabladas y un sin fin de adjetivos negativos que no hacen más que hacernos gigantes. No cualquiera comparte con NN´s historias  tipo secretas, datos de sexualidad, y logra sacar carcajadas aún cuando no están involucradas en la historia.

Reconozco que en la ronda de presentación fue casi humillante confesar que había optado por criar hijos en vez de desarrollarme como profesional. Sobre todo rodeada de mujeres exitosas en sus rubros, de pegas súper entretenidas y de cargos al menos estilosos, pero respiré profundo, me hice mujer y lo confesé. ¿Respuesta? Cero abucheo. A nadie le pareció tan loco y la ronda siguió sin sobre saltos y yo pensando que contaría casi que estaban frente a una asesina en serie.

No hablemos de genero, pero déjenme al menos confesar que las mujeres logramos tener mucha onda con desconocidas. Sobre todo entorno a una historia entretenida, a un buen vino y a exceso  de risas, cosa que los hombres se jactan de hacer en función de un balón blanco y negro. Sorry. ¡Ni comparación!

miércoles, 27 de abril de 2011

esloque

Si, #mipobrehermana tiene celulitis y no piensa gastarse millones de pesos en erradicarla. No tiene hoy, ni nunca onda con el alcohol y  tuvo que pelear con el broche de perna por años. Fuma, y no se atreve a dejar porque nica se arriesga a subir de peso y menos a fracasar.  #mipobrehermana tiene radar para las malas vibras y obvio, las evita! Ya no lee porque no se concentra. En su cartera siempre hay un tentempié. Dormirse temprano lo considera un lujo. Si su auto fuera revisado por el SAG se lo requisa. Es aprensiva y le carga porque lo pasa pésimo. Es compradora compulsiva y la reina de las golosinas. Tuvo crisis de pánico y le tiene terror a los desastres naturales. Y bla bla bla bla

¿Existirá en el planeta algo más liberador que asumirse? En semanas que hablamos de libertad a #mipobrehermana le sobrecoge pensar en la esclavitud autoimpuesta que viven algunos.  

No hablamos de moda, de querer superarse, de sueños, ni de ambiciones, sólo de tener la tranquilidad para realmente decir ¡esta soy yo!  Y paso siguiente, la larga y trabajada misión de lograr de verdad ¡al que le guste bien y al que no bien también!

No se cree Coelho, pero se vio en la obligación de romper su silencio con esto. Es divertido vivir las distintas reacciones que esto provoca sobre todo cuando, como #mipobrehermana se asumen rasgos  poco populares.

Es lo que hay

viernes, 18 de marzo de 2011

Why not?

Ya, #mipobrehermana no vive en el limbo, su vida no es perfecta, y ella tampoco. Es una gozadora y reconoce vivir más periodos positivos que bajones, (es una agradecida de Dios por eso), pero en uno de estos últimos es que llega a su vida el concepto de “Bazar de la energía”.
No es esotérica, no entiende mucho de numerología, y se aterra cada vez que escucha coincidencias numéricas con catástrofes y ni hablar de la teoría de los mayas y el 2012. No ha tenido acceso alguna vez a una carta astral y el tarot dejó de leérselo el día que fue mamá.
Pero para #mipobrehermana la energía es un tema aparte. Sí, reconoce haber leído El Secreto, y a pesar de que es poco cool reconocerlo, no sólo le gustó, sino que desde ese momento lo aplica en su vida diaria lo más permanente que su cerebro le permite.
Algo no anda bien y llega a sus manos un texto que explica el “bazar de la energía”.  Sin latear hay una teoría que sostiene que las cosas materiales sin uso generan cargas negativas al lugar donde están. Al leer esto se viene a la mente de #mipobrehermana una  cantidad incalculable de “cosas” guardadas para el “porsiacaso”, cuantas prendas de tallas que ya nunca más usará, juguetes y peluches que ni Andy de Toy Story guardaría, VHS y cassettes para mostrarle a las nuevas generaciones lo que ella usaba, trabajos de universidad, fotocopias, recuerdos de viajes, y bla bla bla.
El ¿Por qué no? Fue la consigna.  ¿Perdía algo probando? ¿Habría alguna contraindicación para eliminar de su casa todas las cosas que ya no usa? Jajajajaja, ha sido muy divertida verla, porque además de ordenar a full su casa, su bodega y  los closet ha aprovechado de repasar de su vida. Porque es cierto, cada cosa que uno guarda la guarda por algo, algún recuerdo trae, te remonta a otros tiempos o se acumuló entre otras cosas porque sencillamente uno no se quería deshacer de eso. Terapia a mil. Se queda pegada en textos antiguos, en prendas de ropa divertidas o en alguna libretita que no tiene idea de donde salió ni porque la guardó. Y así, puede pasar horas sentada, frente a bolsas llenas de “cosas” que hoy son más que eso, y mañana no serán más que recuerdos eliminados para hacer que la energía en su vida fluya.
Si la ve con una bolsita regalando cosas, ya sabe la causa, recíbasela.